Felipe San Martín H.
Docente Emérito, UNMSM

Presentación
La Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos inauguró un moderno pabellón para su Unidad de Posgrado. La obra responde a la creciente demanda de espacios adecuados para la formación de diplomados, especialistas, maestros y doctores, incorporando aulas, laboratorios, módulos de estudio, cafetería y oficinas. Además de fortalecer la investigación científica, beneficiará tanto a estudiantes de posgrado como de pregrado mediante el uso compartido de sus instalaciones. El proyecto consolida el liderazgo nacional de la facultad en la formación veterinaria y representa una apuesta estratégica por el desarrollo científico del país.
El origen de una necesidad institucional
En el año de su 80.º aniversario, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos inauguró el nuevo pabellón de la Unidad de Posgrado (UPG) de la Facultad de Medicina Veterinaria (FMV), una moderna infraestructura de tres niveles destinada a fortalecer la formación de diplomados, especialistas, maestros y doctores, así como a impulsar la investigación científica en las ciencias veterinarias. La ceremonia fue presidida por la rectora de la universidad, Dra. Jeri Gloria Ramón Ruffner de Vega, y el decano de la facultad, Dr. Fernando Carcelén Cáceres.

La construcción del edificio constituye uno de los proyectos de infraestructura más importantes ejecutados por la facultad en las últimas décadas. Su origen se remonta al año 2014, cuando fue aprobado el proyecto de inversión pública “Instalación de la Unidad de Posgrado de la Facultad de Medicina Veterinaria – UNMSM” (Código SNIP N.° 2194312), concebido para responder al sostenido crecimiento de los programas de posgrado y a las crecientes exigencias de la investigación científica.
Desde su creación, la Unidad de Posgrado desarrolló sus actividades en ambientes destinados al pregrado. Si bien esta situación permitió el funcionamiento de los programas académicos durante varios años, el incremento progresivo del número de estudiantes hizo cada vez más evidente la necesidad de contar con instalaciones propias. La escasez de aulas generaba dificultades para la programación de clases e incluso obligaba, en determinadas ocasiones, a suspender actividades por falta de espacios disponibles.
Las limitaciones también alcanzaban a la investigación. Los estudiantes de diplomados, especialidades, maestrías y doctorados dependían de los laboratorios de pregrado y de servicio para desarrollar sus trabajos científicos, lo que restringía la continuidad de los proyectos y dificultaba una adecuada planificación de las actividades de investigación.
Cuando se formuló el proyecto, la UPG atendía a 118 estudiantes distribuidos entre diplomados, especialidades, maestrías y doctorados. Desde entonces, la matrícula ha mantenido una tendencia creciente. Resulta especialmente significativo que cerca del 90 % de sus estudiantes proceda de otras facultades de medicina veterinaria y que más de la mitad provenga de universidades del interior del país. Asimismo, la mayoría corresponde a profesionales jóvenes que desarrollan simultáneamente actividades laborales y financian con recursos propios su formación de posgrado, reflejando el importante papel que desempeña la FMV como centro nacional de capacitación de recursos humanos altamente calificados.
La construcción de una infraestructura para el futuro
La nueva infraestructura fue concebida específicamente para atender las necesidades de la formación de posgrado y de la investigación científica. El edificio dispone de modernas aulas, módulos de estudio, laboratorios especializados, cafetería y oficinas administrativas, ofreciendo condiciones adecuadas para el desarrollo de actividades académicas y de investigación.
Uno de sus mayores aportes es la creación de un espacio destinado a concentrar modernos equipos de diagnóstico veterinario, lo que permitirá su utilización integrada por los diferentes grupos de investigación de la facultad. Esta organización optimiza el aprovechamiento de los recursos científicos disponibles, favorece el trabajo multidisciplinario y fortalece la capacidad institucional para desarrollar investigaciones de mayor complejidad.
La obtención del financiamiento para esta obra representa un hecho especialmente relevante. Tradicionalmente, las políticas públicas de educación superior en el Perú han concentrado la mayor parte de sus recursos en el pregrado, mientras que el posgrado ha recibido un apoyo limitado, con excepción de algunos programas de becas promovidos por el CONCYTEC. En este contexto, la asignación de aproximadamente quince millones de soles para la construcción del nuevo pabellón constituye un importante reconocimiento del Estado a la necesidad de fortalecer la formación avanzada y la investigación científica en medicina veterinaria.
Como ocurre en numerosos proyectos de infraestructura universitaria, la construcción generó inicialmente algunas inquietudes entre docentes y estudiantes debido al limitado conocimiento sobre el alcance de la obra y al impacto que tendría sobre determinados espacios tradicionales del campus. La ubicación elegida implicó la reducción de una antigua área arbolada y la reubicación de las canchas deportivas de básquetbol, vóley y fulbito. Sin embargo, durante la ejecución del proyecto se implementaron medidas de mitigación, entre ellas la creación de nuevas áreas verdes y la reubicación de las instalaciones deportivas. Asimismo, el emplazamiento del edificio ofrece la posibilidad de habilitar un acceso directo desde la avenida Circunvalación, lo que facilitaría el ingreso y desplazamiento de estudiantes y docentes.
Impacto académico y proyección nacional
La construcción del nuevo pabellón constituye una oportunidad para consolidar el crecimiento de la Unidad de Posgrado y ampliar la oferta académica de la Facultad de Medicina Veterinaria. La facultad dispone de una plana docente altamente calificada, laboratorios especializados, clínicas veterinarias y las estaciones experimentales del IVITA, recursos que le permiten desarrollar investigación de alto nivel y ofrecer programas de capacitación acordes con las demandas actuales del país.

Durante las últimas tres décadas, la Unidad de Posgrado ha desempeñado un papel decisivo en el fortalecimiento académico de la facultad. Cerca de la mitad de sus docentes han obtenido en ella sus grados de especialista, maestro o doctor, contribuyendo significativamente a elevar la calidad de la enseñanza, la investigación y la proyección institucional. Sus programas también han beneficiado a numerosos profesionales provenientes de otras universidades, consolidando a la FMV como uno de los principales centros de formación veterinaria del Perú.

Los beneficios de esta nueva infraestructura no se limitarán al posgrado. Debido a que la mayor parte de las actividades académicas de estos programas se desarrolla en horario nocturno, durante el día muchos de sus ambientes podrán ser utilizados por los estudiantes del pregrado, optimizando el uso de la infraestructura universitaria. De igual manera, la incorporación de nuevos servicios, como la cafetería, contribuirá a mejorar las condiciones de permanencia y bienestar de toda la comunidad académica.
La inauguración del nuevo pabellón representa, por tanto, una inversión estratégica para el futuro de la Facultad de Medicina Veterinaria. Más que un edificio moderno, constituye una plataforma para fortalecer la generación de conocimiento, formar investigadores y responder con mayor eficacia a los desafíos científicos y tecnológicos que enfrenta la medicina veterinaria, la producción animal, la salud pública veterinaria y el desarrollo sostenible del país.



Epílogo
La historia de la Facultad de Medicina Veterinaria a lo largo de sus ochenta años demuestra que su crecimiento ha estado estrechamente vinculado al fortalecimiento de la investigación, la formación de docentes y el desarrollo de infraestructura académica. El nuevo pabellón de la Unidad de Posgrado se incorpora a ese proceso como una obra que trasciende lo arquitectónico para convertirse en una inversión en conocimiento, innovación y desarrollo científico.
En un contexto en el que el financiamiento para el posgrado continúa siendo limitado, esta infraestructura reafirma el compromiso de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con la excelencia académica y con la formación de profesionales capaces de afrontar los desafíos de la salud animal, la salud pública, la producción pecuaria y el enfoque de Una Sola Salud. Su verdadero impacto no se medirá únicamente por la calidad de sus instalaciones, sino por las investigaciones, los especialistas y los aportes que, desde sus aulas y laboratorios, contribuirán al progreso de la medicina veterinaria y al desarrollo del Perú.
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