ENTREVISTA AL DR. CARLOS ALBERTO CAMACHO SARAVIA

Felipe San Martín H. Docente Emérito de la UNMSM

Presentación

Presentamos la entrevista al Dr. Carlos Alberto Camacho Saravia, destacado médico veterinario, docente e investigador que ha contribuido significativamente al desarrollo de la porcicultura peruana. A través de su testimonio, conocemos aspectos de su formación académica, sus experiencias en el IVITA y la FMV-UNMSM, así como los desafíos y logros que marcaron su trayectoria profesional. Sus reflexiones sobre la evolución de la medicina veterinaria y su mensaje a las nuevas generaciones constituyen un valioso legado para la profesión.

El médico veterinario Carlos Alberto Camacho Saravia nació en Lima y realizó sus estudios primarios en la Escuela Fiscal N.° 238 del distrito de Motupe de la provincia de Lambayeque, departamento de Lambayeque y los secundarios en el centenario Colegio Nacional San José de Chiclayo. Posteriormente, cursó estudios universitarios en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM).

Recién egresado, en 1973, obtuvo una beca para seguir estudios en el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en Cali, Colombia, en la especialidad de Producción Porcina. Integró un grupo de 30 destacados profesionales de diversos países, alcanzando el primer puesto en el orden de mérito, lo que le permitió visitar numerosas granjas porcinas en Colombia y adquirir una visión integral de esta actividad.

Después de su estancia en el CIAT, regresó al Perú y fue destacado a la Estación IVITA–Pucallpa, siendo nombrado como profesor auxiliar en 1974. En esta Estación fue responsable de la primera unidad de porcinos en el trópico peruano. En esta unidad de porcinos  introdujo las razas Yorkshire y Landrace, diseñó las instalaciones y, realizó las primeras investigaciones sobre adaptación y comportamiento de los porcinos en el trópico. Asimismo, impulsó actividades de proyección social mediante capacitaciones y asistencia técnica en la región.

Después de trabajar durante cinco años en la Estación del IVITA en Pucallpa, se trasladó a la FMV-UNMSM en Lima, donde continuó su labor docente adscrito al Departamento de Producción Animal. Dictó las asignaturas de Zootecnia, Producción Porcina y Avicultura y colaboró en Sanidad Animal. Su empatía y cercanía con los estudiantes lo llevó a ser elegido padrino por las promociones 1983-II y 1998.

En el 2015 obtuvo el Diplomado en “Herramientas de gerencia para la planeación  estratégica” en la. International University of South Florida (IUSF) organizado por la empresa ZOETIS.

En la FMV-UNMSM fue responsable de las Prácticas pre profesionales en porcinos, gestionando la formación práctica en granjas privadas ante la falta de infraestructura institucional. Desarrolló investigaciones en nutrición, alimentación y sanidad porcina, cuyos resultados fueron publicadas en revistas especializadas. Asimismo, ha participado en múltiples eventos nacionales e internacionales como ponente de conferencias magistrales y ha brindado asesoría técnica a muchas empresas tanto nacionales como de varios países de la región.

En el campo gremial desempeñó diversos cargos, tales como: como tesorero del Colegio de Médico Veterinario del Perú y de la Asociación de Profesores Eméritos de la UNMSM.

El Dr. Camacho se ha destacado también en actividades de extensión y proyección social, capacitando a pequeños productores en diversas zonas del país. A lo largo de su trayectoria recibió importantes reconocimientos, entre ellos el de Profesor Emérito de la UNMSM (2010) y diversas distinciones de la Asociación Peruana de Porcicultores por su contribución a la porcicultura a nivel nacional e internacional.

La trayectoria del Dr. Camacho Saravia refleja un compromiso sostenido con la formación académica, la investigación aplicada y la proyección social. Su labor pionera en la porcicultura tropical y su dedicación a la enseñanza dejaron una huella perdurable en la medicina veterinaria peruana. Su legado trasciende las aulas, proyectándose en el desarrollo del sector porcino y en las generaciones de profesionales que contribuyó a formar.

ENTREVISTA

1. ¿Qué lo motivó a seguir la carrera de Medicina Veterinaria?

Haberme criado en el campo y tratando de seguir los pasos de un tío que lo enviaron a estudiar Veterinaria a Argentina y nunca terminó y yo quise demostrar que si uno se propone algo lo consigue.

2. ¿Cómo fue su ingreso a la Facultad de Medicina Veterinaria y cómo recuerda su etapa como estudiante universitario?

Ingresé aprobando el examen de admisión, cursé los cinco años de estudio más las respectivas prácticas clínicas. Nunca desaprobé un curso y recuerdo que aprobaba todos los cursos, porque le dedicaba tiempo para estudiar y practicar en granjas de cerdos durante los periodos vacacionales. Siempre estuve dentro de los primeros puestos o en el llamado tercio superior.

3. ¿Qué docentes marcaron su formación y por qué?

Los docentes que marcaron mi formación fueron el doctor Hans Andresen porque era un profesor que leía mucho, preparaba bien sus clases, era muy estricto, excelente profesional y un buen clínico para dar sus diagnósticos en el campo en las diferentes especies cuando nos llevaba de prácticas. Otro profesor que me impresionó fue el Doctor Ramiro Oballe por ser un excelente clínico y cirujano, muy estricto y puntual, cuando nos llevaba de prácticas si no llegabas a la hora fijada para salir al campo, no te esperaba ni siquiera cinco minutos y te dejaba.

4. ¿Cómo fueron sus primeros años como médico veterinario?

Apenas terminé mis estudios y me gradué y empecé a trabajar como residente en una granja de cerdos que funcionaba en Huacho.

A los 6 meses el Dr. Hans Andresen me contacta y me pinta maravillas para que me anime a entrar a trabajar contratado por el IVITA, me ofrecieron enviarme a Colombia para un entrenamiento en Producción de Cerdos en el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) con sueldo pagado por un año (set 1973 – octubre 1974).

Al finalizar mi capacitación me incorporé a la estación del IVITA Pucallpa. Me entregaron 20 ha de terreno lleno de purma  y tuve que armar la granja  a fuerza de sacrificio y peleas para que me den apoyo por parte de la dirección del IVITA, que en ese momento su era director el Dr. Saúl Fernández Baca. Luego de un año me ofrecieron casa, movilidad y una beca para estudiar una maestría en nutrición o sanidad en cerdos. Sin embargo, lo único que se cumplió fue la instalación de la unidad porcina tropical cuyo buen funcionamiento y desarrollo poblacional permitió que sea fuente de trabajos de investigación y proyección social. El resto de promesas fue un sueño frustrado. Ante la falta de apoyo, luego de cinco años, pedí mi cambio a la Facultad en Lima en donde llegué como profesor auxiliar nombrado y fui ascendiendo hasta llegar ser profesor principal a 40 horas (TC).

Luego de 22 años de actividad ininterrumpida en la UNMSM y dado que el sueldo de docente universitario en ese momento no cubría las necesidades básicas, renuncié para dedicarme de lleno a la actividad privada.

5. ¿Cuáles han sido los principales desafíos, hitos o logros en su trayectoria profesional?

Los principales desafíos se han producido durante mi función como docente, debido a la falta de apoyo para desarrollar y/o mejorar la función académica. Así, para cubrir ciertas deficiencias, como era la falta de contacto de los alumnos con el campo, tuve que llevar a los alumnos por grupos, en mi movilidad, para que hagan prácticas en las granjas que asesoraba.

En la actividad privada, básicamente los principales desafíos eran de tipo sanitario al tratar de diagnosticar rápidamente y solucionar los problemas que enfrentaban los productores sobre todo cuando ingresaban nuevas enfermedades como la erisipela, la gastroenteritis transmisible de los lechones, parvovirus, circovirus, diarrea epidémica porcina PRRS, entre otras enfermedades, que entraron al país vía importaciones de reproductoras.  

6. ¿Cómo evalúa la evolución de la Medicina Veterinaria en el Perú en las últimas décadas? ¿Y qué falta para fortalecer la profesión veterinaria en el país?

La Medicina Veterinaria en el Perú ha experimentado grandes cambios, sobre todo en la especialidad de animales de compañía, tanto en el manejo de las enfermedades, técnicas diagnósticas, equipamiento de consultorios y clínicas.

En el campo porcino, ha habido progresos importantes en el aspecto nutricional y de alimentación, equipamiento de granjas, técnicas, pruebas diagnósticas, como por ejemplo el uso de la tecnología mediante pruebas diagnósticas por RT- PCR.

También con frecuencia se presentan nuevas enfermedades bacterianas y virales, algunas como enfermedades reemergentes. Los profesionales dedicados a investigar, diagnosticar y dar servicio recurren a las técnicas diagnósticas y el uso de la tecnología moderna sobre todo de los laboratorios de la FMV-UNMSM que están ayudando a dar mejores diagnósticos a los usuarios que requieren de estos servicios.

Para fortalecer la profesión de la medicina veterinaria, se requiere un estudio integral de las necesidades que necesita la sociedad y hacer un cambio radical de la malla curricular, ajustado a las necesidades del campo.

Implementar y/o reforzar los cursos de producción, administración, gestión, liderazgo, economía agraria, gerencia, planeamiento de proyectos de inversión agraria, economía agraria, entre otros.

En el campo, nos catalogan como simples sanitarios y lo que necesitan las empresas agrarias y/o ganaderas, son profesionales que manejen la empresa. Nuestra mayor competencia en el campo son los Ingenieros zootecnistas e ingenieros agrónomos que nos desplazan de los cargos por falta de conocimiento en la parte gerencial o de planeamiento.

7. ¿Qué mensaje les daría a las nuevas generaciones de médicos veterinarios?

El mensaje que le daría a las nuevas generaciones es que se preparen más, porque cada día se torna más difícil y competitiva la oportunidad de obtener puestos de trabajo en el campo. Los profesionales que se inclinan por la especialidad de animales de compañía tienen que buscar la especialización para poder competir con la oferta y la demanda de tantos consultorios y clínicas que se abren y cierran cada día por falta de una adecuada formación, especialización, equipamiento de sus clínicas y experiencia previa.


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