APUNTES CORTOS: «PRE-VETERINARIAS” Y EL INGRESO A LA FMV-UNMSM (VH139)

Felipe San Martín H. Docente Emérito UNMSM

Presentación. En la entrevista realizada al Profesor Emérito Guillermo Leguía, se relata su ingreso a la Facultad de Medicina Veterinaria de la UNMSM en Lima, para lo cual cursó previamente los estudios denominados “pre-veterinarias”. En su caso, esta etapa la realizó en la Universidad Nacional de Trujillo. Este esquema, que puede definirse como un modelo de articulación preuniversitaria no formal con formación profesional centralizada, es analizado en el presente Apunte Corto.

La creación de la Facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM) en 1946 marcó el comienzo de un proceso de profesionalización que, durante sus primeras décadas, estuvo caracterizado por una fuerte centralización académica en la ciudad de Lima.

Ante la creciente demanda por acceder a la formación veterinaria, surgieron en distintas ciudades del país espacios de preparación académica previa. Estos no constituían programas universitarios formales de Medicina Veterinaria, sino más bien instancias de formación propedéutica, estas “pre-veterinarias” carecían de una estructura curricular uniforme a nivel nacional y con mayor o menor énfasis estaban orientadas a fortalecer conocimientos en ciencias básicas o formación práctica en actividades agropecuarias, siendo su finalidad principal preparar a los estudiantes para afrontar el exigente examen de admisión a la universidad.

Este modelo, desarrollado principalmente entre las décadas de 1950 y 1960, constituyó una forma de articulación entre la educación secundaria y la educación universitaria. Como consecuencia, los estudiantes regionales interesados en seguir la carrera de veterinaria ingresaban a estas academias “pre veterinarias” y más tarde se trasladaban a Lima para dar el examen de ingreso a la FMV-UNMSM, generando una dinámica de migración estudiantil desde diversas regiones.

Tres fueron las ciudades regionales que desarrollaron estas “pre veterinarias” En Trujillo, en la Universidad Nacional de Trujillo, con orientación científica que permitió el desarrollo de una formación sólida en ciencias básicas, con mayor familiaridad con el ambiente universitario. En Cuzco en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, donde la formación estuvo estrechamente vinculada a la realidad agropecuaria andina con experiencia directa en sistemas productivos rurales. Y en Ica en la Universidad Nacional San Luis Gonzaga en la que se daba formación asociada a centros técnicos y actividades productivas de la costa particularmente con conocimiento práctico del manejo sanitario.

Como se señaló, estos estudiantes de “pre veterinaria” después de un año de estudio se trasladaban a Lima y postulaban a la FMV- UNMSM. El examen de admisión en Lima se realizaba mediante un sistema competitivo, con un número limitado de vacantes, lo que implicaba que muchos postulantes debían intentar el ingreso en más de una oportunidad. Sin embargo, en un momento determinado, en la década de 1960, relata el Dr. Leguía, hubo muchos reclamos de los estudiantes de las “pre-veterinarias” por el escaso número de vacantes, lo que determinó que el Rector Luis Alberto Sánchez, mediante acuerdos, elimine las “pre-veterinarias” en provincias y permita que todos los postulantes provenientes de las “pre-veterinarias” de ese año fueran incorporados a la Pre Veterinaria de la UNMSM.

Una vez admitidos, los estudiantes provenientes de diversas regiones del país se incorporaban a un sistema formativo común. Este proceso generó una dinámica de integración académica caracterizada por: la nivelación de conocimientos en ciencias básicas, el intercambio de experiencias regionales y la construcción de una visión integral de la medicina veterinaria. Además, esta diversidad enriqueció significativamente la formación profesional y contribuyó a consolidar un enfoque nacional de la disciplina.

Conclusiones

Entre 1950 y 1960, el acceso a la formación en Medicina Veterinaria en el Perú se estructuró a partir de un sistema singular que combinó esfuerzos regionales de preparación académica con una formación profesional centralizada en Lima.

La denominada “pre-veterinarias” cumplió un rol fundamental como etapa propedéutica, permitiendo la incorporación de estudiantes de diversas regiones al sistema universitario. Este proceso no solo facilitó la formación de recursos humanos calificados, sino que también contribuyó a la construcción de una medicina veterinaria con identidad nacional, integrando conocimientos y experiencias provenientes de la costa y la sierra del país.


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